sábado, 27 de noviembre de 2010

28 de noviembre

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domingo, 17 de enero de 2010

Nuestra estancia en Xian 1era parte

El día 30 nos levantamos a las siete, tiempo que creíamos suficiente ya que habíamos quedado con Gloria a las nueve para comenzar todo el proceso burocrático que nos esperaba, sin embargo no habíamos previsto que eramos unos padres novatos así que ponernos en marcha nos costó más de la cuenta, eso sí te pusimos guapísimo con un conjunto que Mari Carmen , la compi de mami, te había regalado; cuando bajamos a la recepción del hotel ya nos estaban esperando.

Desayunamos rápidamente y nos subimos al coche que nos servía para desplazarnos, volvimos a las calles de Xian, pero ya todo era distinto ahora parecía que formábamos parte de una sinfonía algo caótica pero donde cada uno de los componentes de la orquesta sabía perféctamente cuando tenía que frenar o pasar, nos llamó poderosamente la atención que todas las personas que nos llevaron en el coche conducían con una suavidad increíble. Lo primero que hicimos es acercarnos a un estudio fotográfico para hacernos la primera foto oficial como familia, Miguel recuerdo todo aquello como si estuviera viviendo una película, me parece verlo desde fuera, os veo a papá contigo en brazos y a Gloria abriéndonos paso para cruzar la calle, me veo a mi misma atravesando las cortinas de plástico que daba paso a la habitación donde una chica sonriente, como la mayoría de las personas que nos encontramos en esta ciudad, nos hizo sentar para la foto, salimos con cara de felicidad la misma que sentíamos por dentro.
De nuevo a la carrera nos montamos en el coche y volvimos al registro para comenzar con la parte burocrática de todo este proceso, allí volvimos a coincidir con las dos familias españolas, me da un poco de pena que las prisas no nos permitiera hablas más con ellos y habernos dado las direcciones para mantener el contacto, allí papá también habló con una familia de Oregón que habían venido a recoger a su niño, realmente me parece impresionante como algo tan bonito como ser padres une a personas tan distintas y tan lejanas, nos une con un vínculo especial.
En el registro estaban nuevamente el director de tu casita y tu cuidadora, hablamos un poquito con ellos, nos hicimos unas fotos para que tú puedas resconstruir tu pasado cuando sientas la necesidad, les dejamos nuestra dirección para que el vínculo con tu pasado no quedara del todo roto, no pidieron que te lleváramos a tu ciudad de nacimiento cuando fueras mayor, esperamos poder cumplir con este sueño.
El señor del registro nos preguntó muchas cosas, entre las que recuerdo están las siguientes:
Este niño ¿se parece al de las fotos que os enviaron?, por supuesto que se parece, esos ojos negros no pueden pasar desapercibidos y ¿que tenemos que decir de esa sonrisa de pícaro?.
También nos preguntaron si tu estado de salud era bueno y si te encontramos como esperábamos, por su puesto cariño, estabas estupendamente y la alegría que te salía por cada uno de los poros de tu cuerpo era la mejor respuesta.
Prometimos que te cuidaríamos siempre, espero que tú sientas que hemos cumplido la promesa a lo largo de toda tu vida.
Algo que no olvidaré es que tenías que poner la huella de tu pié en algunos papeles, mamá no sabía eso y te puso unos leotardos, por lo que tuvimos que desnudarte práticamente entero, con el frío que hacía en esa habitación, pero te portaste estupendamente y no protestaste en absoluto, la pintura azul te duró unos cuantos días.
Después hicimos los trámites con el notario, mientras yo hablaba con este señor, tú estabas con papá, al terminar me mira muy serio y me dice: creo que Miguel se ha hecho caca, ufffffffffffff el mundo encima, pobre mi niño entre que tenías el estomagito revuelto y los pañales no muy bien puestos, los daños colaterales fueron enormes. Se lo dijimos a Gloria y ella se encargó de llevarnos a los aseos de edificio, allí papá y yo como pudimos te quitamos la ropa e intentamos limpiarte, digo intentamos porque nos parecía casi imposible, para colma mami no sabía que con un niño pequeño siempre hay que llevar una muda, con lo que tuvimos que volverte a poner la camiseta y el pantalón, lo increíble es que tú aguantaste estoicamente.
Nos fuimos al hotel te bañamos y volviste a regalarnos tus sonrisas, esa tarde tuvimos que ir a la policía a hacer un último trámite, a pesar de volver a retrasarnos Gloria se las apañó para que todo se hiciera rápidamente.
A partir de ese momento ya solo quedaba disfrutar de nuestra familia recién estrenada y de la ciudad primera capital del imperio Chino, pero esa ya es otra historia, por hoy es suficiente que me he aprovechado más de la cuenta de tu paciencia.

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lunes, 4 de enero de 2010

Nuestro Guerrero de Xian

Por fin llegamos al edificio del registro, tomamos el ascensor y al salir oí los llantos de una niña de unos cuatro años, hija de una familia española con la que habíamos coincidido en el avión, recuerdo la frase de esa pobre madre ante la desesperación de su hija: ¡prepararos y paciencia!.
Abrimos la puerta de nuestro improvisado paritorio y TE VI, te vi en brazos de tu cuidadora, tu carita cansada sobresalía de un anorak azul, demasiado grande, parecías tranquilo; yo un poco asustada y desconcertada al ver tantos ojos pendientes de nuestro encuentro,pero tú lo hiciste comos siempre fácil, me acerqué a ti con el sonajero que Manoli y Andreu, padres de Ona, te habían regalado. Te ofrecí mis brazos y tú sin pensarlo mucho te viniste conmigo y cogiste al sonajero que hiciste sonar enseguida. Papá se acercó con dos lágrimas en los ojos te tomó en brazos y te hizo cosquillitas en la barriga, en ese momento nos regalaste tu primera sonrisa. Y así de esta forma tan natural nos convertimos en una familia.
Discretamente, Gloria nos comunicó que se había hecho un poco tarde y que tanto la cuidadora como el director de tu primer hogar tenían tres horas de camino por delante, por lo que con un poco de prisa recogimos las cámaras de fotos que te habíamos enviado y los regalos que nos hicieron: un delantalito rojo y un saquito de tierra de Baoji que guardamos como un pequeño tesoro para que en un futuro puedas tener un vínculo con la tierra que te vio nacer y a la que estamos eternamente agradecidos y que ya forma parte de nuestras vidas.
Miguel tengo que confesarte que a partir del momento en que te tomé en brazos el tiempo dejó de pasar para mi, no recuerdo muy bien que pasó después, recuerdo a papá contigo en brazos en el coche camino del hotel, pero ya todo era distinto: el atasco, ya no era atasco, la ciudad dejó de ser oscura y todo tomó sentido, no había prisa ya que teníamos todo el tiempo del mundo para estar juntos los tres.
Llegamos al hotel y mientras papá te cuidaba con mimo yo me encargué de tomar la habitación, una habitación en el séptimo piso del hotel Shangri-La que se convirtió en el primer hogar de esta familia.
Nada más llegar te tumbamos en la cama y estuvimos jugando un rato en el que tú nos regalaste mil y una sonrisa que nos permitía ver esos preciosos siete dientes que adornaban esa boquita de pillo que tienes.
Cariño mientras yo, un poco desbordada por la responsabilidad de ser madre, intentaba poner orden en el equipaje y aprender aceleradamente como hacer biberones, tu padre asumió perfectamente su papel, te bañó y te dio de comer dos potitos de pera; ¡cariño mío que hambre debías de tener!.
Al ratito de estar en la habitación llamaron a la puerta, para sorpresa nuestra, era el recepcionista del hotel, que nos traía unos pastelitos pequeños y una vela, papá había comentado que era tu cumpleaños y ellos querían que pudiéramos celebrarlo, no se pueden imaginar la ilusión que nos hizo, a pasar de no poder prender la vela al no tener cerillas, de una forma un poco extraña pudimos celebrar tu primer cumpleaños.
Esa noche todos estábamos emocionados y algo nerviosos, quizás por motivos distintos: papá y yo porque habíamos hecho realidad nuestro sueño y tú porque seguro que te preguntabas que hacías en esa habitación tan extraña con estas dos personas tan raras, con esos ojos tan redondos y esas narices tan grandes; esos nervios no nos permitieron dormir mucho y dedicamos muchas horas de la noche a mirarnos, a conocernos, Miguel tú nos sonreías, nos hacías mil y una monería como si quisieras hacernos entender que a pesar de nuestra torpeza de padres primerizos tu nos dabas un aprobado, esa noche y solo esa noche nos perdonaste tu biberón de media noche y aguantaste tu hambre hasta la hora del desayuno.
Amor mío quiero darte las gracias por esa noche mágica que nunca podremos olvidar.




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jueves, 31 de diciembre de 2009

Tres Aviones, un largo viaje y un atasco

El sábado 28 de noviembre, día de tu cumpleaños, nos levantamos sobre las nueve, desayunamos un riquísimo bizcocho que nos había preparado tu tía María Jesús y nos pusimos en marcha.
Nos acompañó al aeropuerto la tía Cloti, nos fuimos temprano, porque queríamos embarcar pronto las maletas, por si pasaba algo poder tener tiempo para reaccionar.
Llegamos al aeropuerto con las dos maletas, el equipaje de mano y la mochila con la documentación, cariño mío, tu madre se aferraba a esa documentación como si en ello le fuera la vida, era el cordón umbilical que nos unía a ti y por nada del mundo podía permitir que en un descuido se nos extraviara.
Facturamos las maletas y pude respirar tranquila, ninguna pesaba más de veinte kilos y no tuvimos ningún problema, teníamos por delante tres largas horas que intentamos matar la tía Cloti, papá y yo como pudimos, estábamos nerviosos y deseando que pasara el tiempo para poder tomar el primero de los tres aviones que nos esperaba ese largo día.
Felicitamos a tus tíos Gema y Paco que cumplen años el mismo día que tú y pensamos que estarías haciendo en ese momento.
Una horita antes pasamos por los controles previos al embarque, no hubo ningún problema, nada de líquidos en el equipaje de mano y no pitó nada cuando pasamos por el detector, papá y yo nos sentamos de cara a las pistas para ver como partían y llegaban aviones con mil y una historia en su interior, con mil y una ilusión y alguna que otra tristeza. Al ratito de estar allí, una chica se nos acerca y nos dice: vosotros sois Juan y Helena? pensamos rápidamente que nos habían conocido por las camisetas de febrerines y marzianos que llevábamos puestas, pero no, todo se lo debíamos de nuevo a tu tía Cloti que al ver pasar por el control a dos parejas con cara de felicidad supuso que iban a encontrarse con sus tesoros; ni corta ni perezosa los abordó y les preguntó ¿vosotros vais a China a por vuestros tesoros? imagino la cara de sorpresa de nuestros compañeros de aventura, yo soy Cloti la tía de Miguel Feng y mi hermana y mi cuñado están ya esperando el embarque.
De esta forma conocimos a Carmen, Jose, Eva y Rogelio papás de Alejandra y Laura, estuvimos hablando con ellos hasta que embarcamos, son unas familias estupendas con las que hemos tenido la suerte de compartir el viaje de nuestras vidas, un poquito más tarde se unieron al grupo los papás de Fernando, Miguel y María Eugenia a quienes acompañaba María José.
Por fin llegó la hora de tomar el primer avión rumbo a París, mamá estaba nerviosa porque no había mucho tiempo entre vuelos y había que pasar de nuevo los controles del equipaje de mano, en el avión oí a una azafata que le decía a un señor chino si tenía que enlazar con el vuelo de Pekín, el señor dijo que no pero yo me abalancé sobre la azafata y en perfecto castellano le grité que nosotros si teníamos que enlazar, papá que estaba más calmado se lo explicó en francés y ella nos dijo que teníamos esperando a una chica a la salida del avión para que todo fuera más rápido. Así fue y poco menos que corriendo pasamos de una a otra terminal, vuelta a controlarnos el equipaje, a mami le hicieron abrir la mochila de los documentos, pero no hubo problema alguno.
En el avión que nos llevó a Pekín nos encontramos con: Mar y Sergi, papás de Laia, Sara y Juan Jesús papás de Olaia y por fin pude conocer a Manoli y Andreu papás de Ona y compañeros de confidencias en esta larga espera. Por cierto que Manoli y Andreu te regalaron el sonajero con el que nos echaste la primera sonrisa.
El vuelo fue muy largo y papá se dio cuenta que yo no estaba disfrutando del momento por lo que me dijo: Helena estamos haciendo el viaje de nuestra vida, relájate y disfruta; pero tengo que confesarte que no podía disfrutar, demasiadas cosas pasaban por mi cabeza, demasiadas emociones, demasiada responsabilidad. Sin embargo papi tenía razón teníamos que disfrutar de todos y cada uno de los segundos de aquel increíble viaje, por lo que lo cogí de la mano e intente evadirme de todo y pensar solo en ti.
Después de no sé cuantas horas de viaje llegamos a Pekín, de nuevo controles, enseñar pasaportes, equipajes, incluso tuvimos un pequeño sustito ya que a papá que venía acalorado , le pitó el control de temperatura, debido a la dichosa gripe A, el control era muy estricto, lo llevaron hasta una zona donde había un equipo médico, le tomaron la temperatura y no hubo problema, solo era el calor del avión y de la emoción de estar tan cerca de ti.
Al desembarcar nos esperaba Mercedes nuestra guía en esta ciudad que nos acompañó a la puerta de embarque del tercer avión que por fin nos llevaría a Xian, la ciudad que haría realidad nuestro sueño. El viaje fue tranquilo al llegar al aeropuerto de esa ciudad que "solo cuenta con ocho millones de habitantes" nos esperaba Gloria con otra chica y nos comunicaron que la entrega no sería en el hotel, si no que iríamos directamente al registro donde tú nos esperabas. ¡Dios mío que nervios! el momento tan deseado durante tanto tiempo estaba a punto de suceder, pero como siempre ha pasado en este proceso, nuestro ansiado encuentro se iba a demorara un poco más, ya que a esas hora había un atasco terrible en Xian, se podía decir que los ocho millones de habitantes se habían echado a la calle y una marea de coches, motos, carros, bicicletas sin control ninguno pululaban por las oscuras calles de la ciudad, sin permitirnos avanzar. Estuvimos más de dos horas y media metidos en ese coche, con dos mujeres desconocidas en manos de las que estaban depositadas todas nuestras ilusiones, el cansancio hacía mella, eran demasiadas horas de viaje, el desfase horario y ahora encima esto. Papá y yo nos mirábamos con cara de incredulidad y una sensación de irrealidad me envolvía, parecía estar viviendo una película de suspense en la que sin quererlo nosotros eramos los protagonistas. No se exactamente cuanto tiempo pasamos en aquel coche, solo recuerdo que aparcamos en un edificio de oficinas y nos dijeron que nos diéramos prisa que nos estaban esperando desde hacía tiempo,. Después de tantos años al final y no por nuestra culpa, ibamos a llegar tarde.

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miércoles, 23 de diciembre de 2009

El comienzo de nuestro viaje

Miguel cuando comencé a hacer este blog quería que tuvieras un recuerdo de los momentos vividos hasta que nos encontramos y formamos una familia. Una parte muy importante de nuestra aventura ha sido nuestro viaje a China que por fin ha hecho que seamos una familia, durante los días que estuvimos allí no tuve tiempo de escribirte todo lo que vivimos, pero quiero hacerlo ahora para poder compartir contigo los días tan estupendos que pasamos.

Después del 21 de octubre, fecha en que vimos por primera vez esa cara tan preciosa que tienes, comenzaron los preparativos para el viaje: lo primero era decidir con quien íbamos a viajar, cosa que teníamos claro, viajaríamos con Adopchina. La elección fue fácil ya que conocía la labor de esta asociación y me gusta mucho como trabaja.
Primero Silvia, luego Angels y Montse se portaron estupendamente con nosotros, ayudándonos a preparar todo lo necesario para el viaje, aconsejándonos, traduciendo papeles de forma rápida u veloz, incluso enseñándonos a regatear en nuestras compras en China, desde aquí quiero dadles las gracias de habérnoslo puesto todo tan fácil.
Nos pusimos en contacto varias familias que íbamos a viajar juntas y sobre todo hablaba con Manoli, mamá de Ona y con Elvira que aunque ha tardado un poco más ya tiene una preciosa hija Laia, con ellas comentaba cualquier duda que pudiera aparecer, nos reímos mucho y hablábamos de nuestras cosas.
Otra persona muy importante durante esta etapa fue Lu, mi gran amiga marziana que vive en el mismo pueblo que la tía Tere, ella es mamá de Jin, como viajó antes que nosotros, sus consejos y cuidados fueron muy importantes para mi.
En esos días el correo funcionaba continuamente, todo eran dudas, algunas importantes otras absurdas, pero el poder compartirlas con familias que también estaban a punto de cumplir su sueño era muy importante y ayudaba a hacer la espera más agradable, además Angels siempre estaba vijilándonos de cerca y apareciendo cuando había una duda.
Por fin llegó el día 27 de noviembre, viernes, ese día viajábamos hasta Madrid, para pasar allí la noche. Por la mañana mamá tenía una actividad frenética preparando maletas, pesando maletas, estaba tan liada que al final tuve que pedir ayuda a la abuela, que es única para organizar el equipaje, al final gracias a ella conseguimos meter todo lo necesario en dos maletas medianas que pesaban 17 y 17,5 kilos, ufffffffffff no quería llegar a 20 kilos. El equipaje de viaje 7.5 kilos, teniendo mucho cuidado de no llevar ningún líquido que pudiera retrasar nuestro paso por el aeropuerto y que nos hiciera perder el avión.
Cuando papá llegó del trabajo comimos descansó un poquito y nos pusimos en marcha, aquí comenzaba EL VIAJE DE NUESTRA VIDA.
El viaje, como siempre que el que conduce es tu padre, fue estupendo y muy tranquilo, sin embargo el GPS nos jugó una mala pasada y se empeñaba en perdernos y nos hacernos llegar a casa del tío Juan y de la tía María Jesús, por fin después de casi dos horas dando vueltas llegamos a nuestro destino y allí nos esperaba una comilona estupenda como siempre que vamos a casa de los tíos. Estuvimos con ellos, con tu prima Cloti, la pobre un poco pachucha está esperando una bebita y se mareaba un poco y como no TU TÍA CLOTI.
Esa noche tuve una sensación rara ya que iba a ser la última noche que papá y yo dormiríamos sin tenerte a nuestro lado, nos acostamos tarde y muy nerviosos, pero con una ilusión enorme que hizo que al final pudiera conciliar un sueño dulce abrazada a tu padre.

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miércoles, 16 de diciembre de 2009

El mejor papá del mundo

Miguel hasta ahora solo te he hablado de papá de pasada y creo que es el momento de hacerlo como él se merece, quiero decirte que tienes el mejor papá que se puede desear, te voy a contar un poquito como te quiere tu PADRE.
Ya te he comentado que durante la larga espera que hemos vivido hasta tenerte en los brazos, papá siempre se ha mantenido sereno, sin querer creerse del todo que el milagro iba a producirse, sus sentimientos eran demasiado profundos para vivir la continua montaña rusa que han sido estos casi cuatro años.
Todo esto cambió el día 21 de octubre a las once de la mañana en la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, cuando vio por primera vez tu cara en esas maravillosas fotos que por fin nos hicieron padres, toda la emoción contenida se desbordó y abrazado a ti, sus ojos se llenaron de lágrimas incapaz de hacer otra cosa que no fuera mirarte. Una vez que pudo articular palabra me dijo: Helena he olvidado todo el tiempo de espera, parece que fue ayer cuando comenzamos nuestra aventura.
A pesar de que papá no es muy dado a manifestar sus sentimientos a los demás, lo he visto presumir orgulloso de hijo ante amigos y conocidos.
El día de nuestro encuentro la emoción volvió a aparecer en su rostro y unas lágrimas se derramaron por sus mejillas en el momento de tomarte en brazos.
Miguel quiero que sepas que al segundo de tenerte en sus brazos tu padre aprendió a ser un autentico papá, enseguida creó un estrecho vínculo contigo. Si alguien me pregunta alguna vez si sabría definir la felicidad, yo le diría que la felicidad era la cara que tenía tu padre en el hotel de Xian al poquito rato de estar juntos, nunca en todos los años que lo conozco lo había visto tan radiante.
Papá estuvo a la altura y me ayudó a superar el pánico que se apoderó de mí en el momento de entrar en la habitación, me quedé bloqueada, pero el sí sabía como cuidar de ti, te comía a besos, te abrazaba con cariño y te hacía sonreír hasta que aparecían esos dientecillos en tu boquita.
Al momento se puso al mando, te preparó el baño y disfrutó de lo bien que te lo pasas en el agua y del chapoteo de tus manos, te dio dos potitos de pera, de los que diste buena cuenta en un tiempo record y te durmió en sus brazos como todo un padre experto.
Yo mientras miraba embelesada a mis dos amores y sentí algo que nunca había sentido antes, un cariño hacia tu padre que no sabría explicar.
Durante todo el viaje te ha cuidado, mimado, estimulado tanto que enseguida tú comprendiste que él era tu Papá.
En casa ha vuelto hacer que todo resulte fácil, a pesar de que los tres hemos estado un poco pachuchos, no tiene pereza para jugar contigo, para levantarse por las noches cuando, debido a los puñeteros moquillos, gimoteas inquieto en la cuna.
Miguel me encanta miraros a los dos y ver la felicidad reflejada en vuestras caras. Estoy deseando, cuando seas un poco más mayor, poder ver como compartís aficiones, por cierto que ya tienes esperando una moto que te han regalado Paula y Manu los amigos de la tía Cloti, quiero ver como le ayudas a arreglar la Vespa en el patio de casa de la abuela.
Desde aquí quiero decirle GRACIAS PAPÁ POR SER EL MEJOR PAPÁ DEL MUNDO

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miércoles, 2 de diciembre de 2009

Una fotito de Miguel

Perdonar que esta entrada sea poco extensa pero escribo con Miguel en brazos.
Solo deciros que estamos alucinamos con Miguel es un cielo y se camela a todo el mundo porque siempre esta sonriendo, aunque nos ha tomado la medida y cuando quiere algo se pone burro.Nos gustaria conectarnos mas pero nuestro ingles es basico y nos cuesta hacernos entender.Os envio una foto para que vayas haciendo boca

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