viernes 26 de agosto de 2011

Carta abierta a nuestra querida Espe

Miguel hoy vas a permitirme que mis palabras vayan dirigidas a Esperanza, mi querida madrina.

Querida Esperanza quiero pedirte un favor: cuídate, cuídate mucho.

Sé que la muerte de la abuela Elena te ha afectado mucho, sé que desde el día que la viste caída en el suelo, indefensa, ella que siempre parecía tan fuerte, un gran peso te presiona el pecho. ¡Cuanto daría yo por poder hacerlo desaparecer!.

Sé que estás viviendo momentos muy duros, desde que tenías 15 años has dedicado tu vida a cuidar de nuestra familia. Durante más de 65 años has compartido con nosotros penas, alegrías y alguna que otra discusión, dicen que de estas el cariño sale reforzado. Llevas 50 años viviendo en nuestra casa, a la que siempre haces lucir limpia y ordenada. Sabes que para desesperación tuya, a mí siempre me ha gustado andar descalza por la casa y te puedo asegurar que las plantas de mis pies siempre estaban relucientes.

Viste marchar a Clotilde con dolor, se fue demasiado pronto, lloraste con resignación la pérdida de mi padre a quien tanto querías, sinembargo siempre quedaba alguien a quien cuidar, la casa siempre reclamaba tus atenciones, y el saberte necesaria te hacía sentir segura.

Sé que este 19 de julio esta seguridad se hizo añicos, sé que ese día notaste que perdías pié. Sé que mil y una preguntas se arremolinaron en tu cabeza: ¿a quién voy a cuidar yo ahora, si no se hacer otra cosa?, ¿para quién voy a mantener limpia esta casa?.

Ojala yo pudiera dar respuesta a alguna de estas preguntas, tengo que confesarte que yo también siento ese vacío que a ti te envuelve.

Cuando abro la puerta de mi casa, tú casa, LA CASA DE TODOS, siento mariposas en el estómago y pienso en lo duro que tiene que ser para ti.

Espe quiero pedirte un favor: cuídate, te necesito, eres el lazo que me une a LA CASA, al hogar donde tantas cosas he vivido y a tantas personas he querido.

Necesito que cuides de Miguel para que él también se impregne del espíritu de LA CASA DE LOS ABUELOS.

Esperanza CUÍDATE, TE NECESITO Y TE QUIERO

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lunes 25 de julio de 2011

El empeño por lo bien hecho

Querido Miguel:

Te escribo para contarte una noticia, no por esperada menos dolorosa: la abuela Elena nos ha dejado.

En estos momentos tan dolorosos quiero dar gracias a Dios, a su Dios al que ella tanto quería por habérsela llevado a tiempo, justo cuando en plena lucidez, decidió que ya no merecía la pena seguir luchando.

Quiero dar las gracias a su Dios y a todos los Dioses que hicieron posible que pudierais disfrutar juntos de momentos entrañables durante casi dos años. Gracias por permitirme tener el recuerdo de Miguel ayudando a la Abuela a llevar su muleta.

Quiero dar las gracias a Esperanza por el mimo y el cuidado con el que la ha cuidado desde que sus fuerzas comenzaron a fallar: no sabes la ternura que me envuelve cuando la pobre repite una y otra vez: discutíamos mucho, pero nos queríamos mucho.

Quiero dar las gracias a tu padre, porque desde su discreción, me ha apoyado en los duros momentos que acabamos de vivir y ha conseguido que tú no hayas notado la ausencia de tu madre.

Gracias a todos y cada uno de mis hermanos por estar al lado de la abuela. Gracias a la tía Cloti, porque superando sus miedos, ha sido el auténtico apoyo de la abuela en estos momentos. En el instante que llegaba a la habitación del hospital se dirigía a la cama de la abuela y le colocaba sus gafas, sus dientes, le ponía sus sonotomes y le pintaba los labios de color carmín como a ella le gustaba. La transformación era increíble, la abuela volvía a ser la abuela y eso a ella le ayudaba a sentirse mejor.

Gracias al tío Enrique porque con su presencia, sus palabras y caricias seguro que ha hecho más dulces los últimos momentos de la abuela.

Gracias a todos y cada uno de sus nietos y nietas porque en la distancia unos y en la cercanía otros siempre han estado al lado de la abuela y han hecho posible que disfrute de sus binietos.

Gracias a Santi por prestar su poderosa voz en la ceremonia de despedida de la abuela, ella que también la tenía poderosa en sus participaciones en la misa, seguro que la ha disfrutado.

Gracias a Coralito por querer aferrar a la vida a la abuela, no sabes cuanto ha significado para mí su preocupación durante estos días.

Gracias a María Teresa por permitir que la abuela haya entrado en el cielo con las uñas perfectas.

Gracias a Irina y Elena por ayudar, cuidar y mimar a la abuela durante el último mes, ella se ha ido orgullosa de sus “cuidadoras”.

Gracias a todas y cada una de las persona que nos han querido acompañar en estos momentos.

Gracias a Antonio por el semblante de la abuela que ha dibujado durante la homilía, creo que de forma sencilla ha retratado la imagen que todos tenemos de ella.

Como ha resaltado la abuela tenía empeño por lo bien hecho y tal era este empeño que yo cuando era pequeña temía los meses de septiembre; durante el mes de vacaciones de la abuela me tocaba hacer con ella las camas y tal era su afán por la perfección que nunca conseguí hacerla sentir satisfecha con el resultado.

Este empeño lo ha llevado hasta sus últimos momentos, Miguel tu abuela me ha dado un auténtico ejemplo durante los días que ha estado malita, cuando llegábamos a verla y le preguntábamos como se encontraba, ella decía: hoy estoy mejor, al menos he…….. y siempre encontraba un motivo para sentirse mejor.

La abuela a penas se ha quejado y según me comentó una de las auxiliares que la cambiaba, sus palabras siempre eran de agradecimiento y para pedir perdón por el trabajo que estaba dando.

Su lucidez en estos momentos impresionaba, sabía perfectamente en que día vivía y seguía controlando todos y cada uno de nuestros movimientos.

Y quiso hacerlo tan bién que cuando ya no era capaz de ayudar a los demás pidió irse y su Dios la escuchó y además hizo que el milagro de la vida se materializara y el día que la despedimos nació su quinta biznieta.

Miguel ojala yo sepa transmitirte el empeño por lo bien hecho.

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domingo 20 de marzo de 2011

Mensaje de Adopchina

Es una oportunidad única. Os paso un mensaje de Angels
Hola familias
en julio 2011 seguramente entre el 11 y el 21 de julio
haremos el primer viaje a china para acercar a nuestros hijos a su pais de nacimiento, tambien pueden apuntarse familiares o familias en espera
pero las plazas son limitadas por este motivo
os avisaremos tan pronto este lleno el grupo
ahora os paso el plan de viaje y actividades, solo faltara el vuelo internacional que estamos a la espera de acuerdo como ONG patrocinada por el minoisterio de asuntos sociales chino
En nuestras reuniones con CCAA nos pasaron la ilusion con que el ministerio de asuntos sociales organiza este viaje para que los niños tengan un primer contacto con su pais de nacimiento y como es el primer año
el ministerio absorve los gastos de los niños adoptados en china
por lo que el coste para ellos es de solo los vuelos internacionales
la edad que se considera adecuada para que los niños entiendan y disfruten realmente es a partir de 4 años, aunque es decision de los padres la edad de los menores
aqui os presentaremos el basico
si alguna familia o grupo de familias quiere visitar el orfanato de sus hijos se cambiarian los ultimos dias o se alargaria la estancia un par de dias mas
el cambio de precio por estos cambios se comunicaria a la familia para el plan propuesto
aunque no salga en el itinerario
en la provincia de shaanxi, se incluye la visita de un orfanato y tiempo para que nuestros hijos puedan estar con los crios institucionalizados y comprobar como es a vida antes de ser adoptado mas alguna actividad conjunta

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domingo 28 de noviembre de 2010

28 de noviembre

Querido Miguel:

Hace mucho tiempo que no te escribo pero hoy la ocasión lo merece.

Tal día como hoy 28 de noviembre de hace dos años viste la luz por primera vez comenzando a tejerse nuestro hilo rojo.

Y hoy justo hace un año el hilo rojo volvió a tensarse, papá y mamá comenzamos el viaje que nos permitiría abrazarte.

A pesar de que las matemáticas sean una ciencia exacta y digan que nunca se equivocan y por mucho que se empeñe el desfase horario, conseguimos celebrar tu primer cumpleaños juntos.

Aquel fue un cumpleaños especial, gracias a papá y al personal del hotel, tuvimos pastelitos y hasta vela, eso si, sin encender por falta de cerillas y por miedo a que con el humo comenzaran a sonar las alarmas. ¿Te imaginas la que hubiéramos armado?

Pues sí Miguel, ya ha pasado un año, un año donde ha habido mil sonrisas y alguna que otra lágrima que de todo hay en la viña del señor. Un año donde hemos aprendido a querernos, donde hemos descubierto y compartido cada día algo nuevo, donde nos hemos convertido en UNA FAMILIA.

Hoy es un día feliz en el que nos sentimos alegres todos los que te queremos y a papá y a mi nos gustaría hacer llegar esta felicidad a todas las personas que en cualquier parte del mundo te quieren y seguro se acuerdan de ti.

Miguel cariño vamos a dejar los sentimentalismos que ya sabes que la mami es de lágrima fácil, no te quejarás del fin de semana que llevas:

El viernes celebraste tu cumple con los compañeros de la escuela y luciste bien guapo con tu corona y tu medalla de Papú.

Ayer sábado nos lo pasamos genial en La Mar de Bolas donde con la familia y los amigos, saltamos en el castillo, jugamos al fútbol y lanzamos las bolas hasta quedar extenuados. Cuantas cosas te han regalado ¡que suerte!

Y hoy día 28 la tía Cloti te ha preparado una tarta de natillas, chocolate y galletas, para chuparse los dedos.

FELICIDADES MIGUEL

Ahhhhhhhhhhhhh y también hemos felicitado al tito Paco y la tita Gema que también cumplen años el 28 de noviembre.

Miguel como verás esta entrada la subido al blog el día 29, ayer no tuve tiempo, aprovechando la hora que es me gustaría recordar que en este momento hace un año estábamos ya en China y tú nos esperabas en Xian, ajeno a la alegría que sentirían papá y mamá al abrazarte.

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domingo 17 de enero de 2010

Nuestra estancia en Xian 1era parte

El día 30 nos levantamos a las siete, tiempo que creíamos suficiente ya que habíamos quedado con Gloria a las nueve para comenzar todo el proceso burocrático que nos esperaba, sin embargo no habíamos previsto que eramos unos padres novatos así que ponernos en marcha nos costó más de la cuenta, eso sí te pusimos guapísimo con un conjunto que Mari Carmen , la compi de mami, te había regalado; cuando bajamos a la recepción del hotel ya nos estaban esperando.

Desayunamos rápidamente y nos subimos al coche que nos servía para desplazarnos, volvimos a las calles de Xian, pero ya todo era distinto ahora parecía que formábamos parte de una sinfonía algo caótica pero donde cada uno de los componentes de la orquesta sabía perféctamente cuando tenía que frenar o pasar, nos llamó poderosamente la atención que todas las personas que nos llevaron en el coche conducían con una suavidad increíble. Lo primero que hicimos es acercarnos a un estudio fotográfico para hacernos la primera foto oficial como familia, Miguel recuerdo todo aquello como si estuviera viviendo una película, me parece verlo desde fuera, os veo a papá contigo en brazos y a Gloria abriéndonos paso para cruzar la calle, me veo a mi misma atravesando las cortinas de plástico que daba paso a la habitación donde una chica sonriente, como la mayoría de las personas que nos encontramos en esta ciudad, nos hizo sentar para la foto, salimos con cara de felicidad la misma que sentíamos por dentro.
De nuevo a la carrera nos montamos en el coche y volvimos al registro para comenzar con la parte burocrática de todo este proceso, allí volvimos a coincidir con las dos familias españolas, me da un poco de pena que las prisas no nos permitiera hablas más con ellos y habernos dado las direcciones para mantener el contacto, allí papá también habló con una familia de Oregón que habían venido a recoger a su niño, realmente me parece impresionante como algo tan bonito como ser padres une a personas tan distintas y tan lejanas, nos une con un vínculo especial.
En el registro estaban nuevamente el director de tu casita y tu cuidadora, hablamos un poquito con ellos, nos hicimos unas fotos para que tú puedas resconstruir tu pasado cuando sientas la necesidad, les dejamos nuestra dirección para que el vínculo con tu pasado no quedara del todo roto, no pidieron que te lleváramos a tu ciudad de nacimiento cuando fueras mayor, esperamos poder cumplir con este sueño.
El señor del registro nos preguntó muchas cosas, entre las que recuerdo están las siguientes:
Este niño ¿se parece al de las fotos que os enviaron?, por supuesto que se parece, esos ojos negros no pueden pasar desapercibidos y ¿que tenemos que decir de esa sonrisa de pícaro?.
También nos preguntaron si tu estado de salud era bueno y si te encontramos como esperábamos, por su puesto cariño, estabas estupendamente y la alegría que te salía por cada uno de los poros de tu cuerpo era la mejor respuesta.
Prometimos que te cuidaríamos siempre, espero que tú sientas que hemos cumplido la promesa a lo largo de toda tu vida.
Algo que no olvidaré es que tenías que poner la huella de tu pié en algunos papeles, mamá no sabía eso y te puso unos leotardos, por lo que tuvimos que desnudarte práticamente entero, con el frío que hacía en esa habitación, pero te portaste estupendamente y no protestaste en absoluto, la pintura azul te duró unos cuantos días.
Después hicimos los trámites con el notario, mientras yo hablaba con este señor, tú estabas con papá, al terminar me mira muy serio y me dice: creo que Miguel se ha hecho caca, ufffffffffffff el mundo encima, pobre mi niño entre que tenías el estomagito revuelto y los pañales no muy bien puestos, los daños colaterales fueron enormes. Se lo dijimos a Gloria y ella se encargó de llevarnos a los aseos de edificio, allí papá y yo como pudimos te quitamos la ropa e intentamos limpiarte, digo intentamos porque nos parecía casi imposible, para colma mami no sabía que con un niño pequeño siempre hay que llevar una muda, con lo que tuvimos que volverte a poner la camiseta y el pantalón, lo increíble es que tú aguantaste estoicamente.
Nos fuimos al hotel te bañamos y volviste a regalarnos tus sonrisas, esa tarde tuvimos que ir a la policía a hacer un último trámite, a pesar de volver a retrasarnos Gloria se las apañó para que todo se hiciera rápidamente.
A partir de ese momento ya solo quedaba disfrutar de nuestra familia recién estrenada y de la ciudad primera capital del imperio Chino, pero esa ya es otra historia, por hoy es suficiente que me he aprovechado más de la cuenta de tu paciencia.

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lunes 4 de enero de 2010

Nuestro Guerrero de Xian

Por fin llegamos al edificio del registro, tomamos el ascensor y al salir oí los llantos de una niña de unos cuatro años, hija de una familia española con la que habíamos coincidido en el avión, recuerdo la frase de esa pobre madre ante la desesperación de su hija: ¡prepararos y paciencia!.
Abrimos la puerta de nuestro improvisado paritorio y TE VI, te vi en brazos de tu cuidadora, tu carita cansada sobresalía de un anorak azul, demasiado grande, parecías tranquilo; yo un poco asustada y desconcertada al ver tantos ojos pendientes de nuestro encuentro,pero tú lo hiciste comos siempre fácil, me acerqué a ti con el sonajero que Manoli y Andreu, padres de Ona, te habían regalado. Te ofrecí mis brazos y tú sin pensarlo mucho te viniste conmigo y cogiste al sonajero que hiciste sonar enseguida. Papá se acercó con dos lágrimas en los ojos te tomó en brazos y te hizo cosquillitas en la barriga, en ese momento nos regalaste tu primera sonrisa. Y así de esta forma tan natural nos convertimos en una familia.
Discretamente, Gloria nos comunicó que se había hecho un poco tarde y que tanto la cuidadora como el director de tu primer hogar tenían tres horas de camino por delante, por lo que con un poco de prisa recogimos las cámaras de fotos que te habíamos enviado y los regalos que nos hicieron: un delantalito rojo y un saquito de tierra de Baoji que guardamos como un pequeño tesoro para que en un futuro puedas tener un vínculo con la tierra que te vio nacer y a la que estamos eternamente agradecidos y que ya forma parte de nuestras vidas.
Miguel tengo que confesarte que a partir del momento en que te tomé en brazos el tiempo dejó de pasar para mi, no recuerdo muy bien que pasó después, recuerdo a papá contigo en brazos en el coche camino del hotel, pero ya todo era distinto: el atasco, ya no era atasco, la ciudad dejó de ser oscura y todo tomó sentido, no había prisa ya que teníamos todo el tiempo del mundo para estar juntos los tres.
Llegamos al hotel y mientras papá te cuidaba con mimo yo me encargué de tomar la habitación, una habitación en el séptimo piso del hotel Shangri-La que se convirtió en el primer hogar de esta familia.
Nada más llegar te tumbamos en la cama y estuvimos jugando un rato en el que tú nos regalaste mil y una sonrisa que nos permitía ver esos preciosos siete dientes que adornaban esa boquita de pillo que tienes.
Cariño mientras yo, un poco desbordada por la responsabilidad de ser madre, intentaba poner orden en el equipaje y aprender aceleradamente como hacer biberones, tu padre asumió perfectamente su papel, te bañó y te dio de comer dos potitos de pera; ¡cariño mío que hambre debías de tener!.
Al ratito de estar en la habitación llamaron a la puerta, para sorpresa nuestra, era el recepcionista del hotel, que nos traía unos pastelitos pequeños y una vela, papá había comentado que era tu cumpleaños y ellos querían que pudiéramos celebrarlo, no se pueden imaginar la ilusión que nos hizo, a pasar de no poder prender la vela al no tener cerillas, de una forma un poco extraña pudimos celebrar tu primer cumpleaños.
Esa noche todos estábamos emocionados y algo nerviosos, quizás por motivos distintos: papá y yo porque habíamos hecho realidad nuestro sueño y tú porque seguro que te preguntabas que hacías en esa habitación tan extraña con estas dos personas tan raras, con esos ojos tan redondos y esas narices tan grandes; esos nervios no nos permitieron dormir mucho y dedicamos muchas horas de la noche a mirarnos, a conocernos, Miguel tú nos sonreías, nos hacías mil y una monería como si quisieras hacernos entender que a pesar de nuestra torpeza de padres primerizos tu nos dabas un aprobado, esa noche y solo esa noche nos perdonaste tu biberón de media noche y aguantaste tu hambre hasta la hora del desayuno.
Amor mío quiero darte las gracias por esa noche mágica que nunca podremos olvidar.

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jueves 31 de diciembre de 2009

Tres Aviones, un largo viaje y un atasco

El sábado 28 de noviembre, día de tu cumpleaños, nos levantamos sobre las nueve, desayunamos un riquísimo bizcocho que nos había preparado tu tía María Jesús y nos pusimos en marcha.
Nos acompañó al aeropuerto la tía Cloti, nos fuimos temprano, porque queríamos embarcar pronto las maletas, por si pasaba algo poder tener tiempo para reaccionar.
Llegamos al aeropuerto con las dos maletas, el equipaje de mano y la mochila con la documentación, cariño mío, tu madre se aferraba a esa documentación como si en ello le fuera la vida, era el cordón umbilical que nos unía a ti y por nada del mundo podía permitir que en un descuido se nos extraviara.
Facturamos las maletas y pude respirar tranquila, ninguna pesaba más de veinte kilos y no tuvimos ningún problema, teníamos por delante tres largas horas que intentamos matar la tía Cloti, papá y yo como pudimos, estábamos nerviosos y deseando que pasara el tiempo para poder tomar el primero de los tres aviones que nos esperaba ese largo día.
Felicitamos a tus tíos Gema y Paco que cumplen años el mismo día que tú y pensamos que estarías haciendo en ese momento.
Una horita antes pasamos por los controles previos al embarque, no hubo ningún problema, nada de líquidos en el equipaje de mano y no pitó nada cuando pasamos por el detector, papá y yo nos sentamos de cara a las pistas para ver como partían y llegaban aviones con mil y una historia en su interior, con mil y una ilusión y alguna que otra tristeza. Al ratito de estar allí, una chica se nos acerca y nos dice: vosotros sois Juan y Helena? pensamos rápidamente que nos habían conocido por las camisetas de febrerines y marzianos que llevábamos puestas, pero no, todo se lo debíamos de nuevo a tu tía Cloti que al ver pasar por el control a dos parejas con cara de felicidad supuso que iban a encontrarse con sus tesoros; ni corta ni perezosa los abordó y les preguntó ¿vosotros vais a China a por vuestros tesoros? imagino la cara de sorpresa de nuestros compañeros de aventura, yo soy Cloti la tía de Miguel Feng y mi hermana y mi cuñado están ya esperando el embarque.
De esta forma conocimos a Carmen, Jose, Eva y Rogelio papás de Alejandra y Laura, estuvimos hablando con ellos hasta que embarcamos, son unas familias estupendas con las que hemos tenido la suerte de compartir el viaje de nuestras vidas, un poquito más tarde se unieron al grupo los papás de Fernando, Miguel y María Eugenia a quienes acompañaba María José.
Por fin llegó la hora de tomar el primer avión rumbo a París, mamá estaba nerviosa porque no había mucho tiempo entre vuelos y había que pasar de nuevo los controles del equipaje de mano, en el avión oí a una azafata que le decía a un señor chino si tenía que enlazar con el vuelo de Pekín, el señor dijo que no pero yo me abalancé sobre la azafata y en perfecto castellano le grité que nosotros si teníamos que enlazar, papá que estaba más calmado se lo explicó en francés y ella nos dijo que teníamos esperando a una chica a la salida del avión para que todo fuera más rápido. Así fue y poco menos que corriendo pasamos de una a otra terminal, vuelta a controlarnos el equipaje, a mami le hicieron abrir la mochila de los documentos, pero no hubo problema alguno.
En el avión que nos llevó a Pekín nos encontramos con: Mar y Sergi, papás de Laia, Sara y Juan Jesús papás de Olaia y por fin pude conocer a Manoli y Andreu papás de Ona y compañeros de confidencias en esta larga espera. Por cierto que Manoli y Andreu te regalaron el sonajero con el que nos echaste la primera sonrisa.
El vuelo fue muy largo y papá se dio cuenta que yo no estaba disfrutando del momento por lo que me dijo: Helena estamos haciendo el viaje de nuestra vida, relájate y disfruta; pero tengo que confesarte que no podía disfrutar, demasiadas cosas pasaban por mi cabeza, demasiadas emociones, demasiada responsabilidad. Sin embargo papi tenía razón teníamos que disfrutar de todos y cada uno de los segundos de aquel increíble viaje, por lo que lo cogí de la mano e intente evadirme de todo y pensar solo en ti.
Después de no sé cuantas horas de viaje llegamos a Pekín, de nuevo controles, enseñar pasaportes, equipajes, incluso tuvimos un pequeño sustito ya que a papá que venía acalorado , le pitó el control de temperatura, debido a la dichosa gripe A, el control era muy estricto, lo llevaron hasta una zona donde había un equipo médico, le tomaron la temperatura y no hubo problema, solo era el calor del avión y de la emoción de estar tan cerca de ti.
Al desembarcar nos esperaba Mercedes nuestra guía en esta ciudad que nos acompañó a la puerta de embarque del tercer avión que por fin nos llevaría a Xian, la ciudad que haría realidad nuestro sueño. El viaje fue tranquilo al llegar al aeropuerto de esa ciudad que "solo cuenta con ocho millones de habitantes" nos esperaba Gloria con otra chica y nos comunicaron que la entrega no sería en el hotel, si no que iríamos directamente al registro donde tú nos esperabas. ¡Dios mío que nervios! el momento tan deseado durante tanto tiempo estaba a punto de suceder, pero como siempre ha pasado en este proceso, nuestro ansiado encuentro se iba a demorara un poco más, ya que a esas hora había un atasco terrible en Xian, se podía decir que los ocho millones de habitantes se habían echado a la calle y una marea de coches, motos, carros, bicicletas sin control ninguno pululaban por las oscuras calles de la ciudad, sin permitirnos avanzar. Estuvimos más de dos horas y media metidos en ese coche, con dos mujeres desconocidas en manos de las que estaban depositadas todas nuestras ilusiones, el cansancio hacía mella, eran demasiadas horas de viaje, el desfase horario y ahora encima esto. Papá y yo nos mirábamos con cara de incredulidad y una sensación de irrealidad me envolvía, parecía estar viviendo una película de suspense en la que sin quererlo nosotros eramos los protagonistas. No se exactamente cuanto tiempo pasamos en aquel coche, solo recuerdo que aparcamos en un edificio de oficinas y nos dijeron que nos diéramos prisa que nos estaban esperando desde hacía tiempo,. Después de tantos años al final y no por nuestra culpa, ibamos a llegar tarde.

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