Querido Miguel hace varios días que no te escribo nada, pero tú sabes que estamos papá y yo continuamente pensando en ti.
Ya sabemos cuando nos vamos a encontrar contigo, conocemos todos los detalles de nuestro viaje y estamos tranquilos porque sabemos que todo va a ir bien. El día 29 de noviembre veremos por fin tu carita, espero que el cansancio del viaje y el famoso jet lag no hagan demasiada mella en tus papás y nos encuentres demasiado nerviosos, esperamos estar a la altura.
Estos días estoy muy ocupada haciendo y deshaciendo maleta, pesándola para que no nos pasemos y organizando todo para que ocupe el menor espacio posible, cariño que lío más grande.
El otro día mamá visitó el castillo de dos princesas orientales, Sara y Yolanda, estuve con sus papás tomando un café y me contaron sus dos Aventuras Chinas, fue un momento entrañable, cuando ya me iba las dos niñas me dedicaron dos preciosos regalos: Sara una de esas sonrisas enigmáticas de niña tímida, que desde que la conozco me hacen enternecerme y Yolanda este precioso dibujo del castillo de la princesa de corazones.
Este fin de semana hemos estado en la sierra con nuestros amigos de Linares y ha estado genial, sobre todo porque justo antes de salir, el viernes por la tarde, nuestro Angels de la guarda nos tenía preparada una sorpresa y no era otra que la actualización de tu expediente, con información de lo bien que te encuentras y sobre todo de lo guapo y simpático que eres!. Hijo mío papá y yo hemos estado todo el fin de semana presumiendo de ti, todo el mundo que ve la foto nos dice: este niño es precioso y muy simpático. Papá dice que eres un pepón y sus ojos se llenan de lágrimas de alegría cuando habla de ti.
Mamá ha ensayado con dos niños pequeñitos les he dado de comer y he jugado con ellos, espero haber practicado lo suficiente para que tú te sientas bien a nuestro lado.
Para terminar el fin de semana anoche vinieron a casa Manolo y Paca con sus dos preciosos niños, por cierto que uno se llama Pablo y otro Miguel, como tú, los acompañaban Rocío y Fernando con el bombonazo de Paula Jaoli que me trae loca con esa carita de niña buena que tiene.
Amor mío ahora si que ya no nos queda nada para abrazarnos. Mil besos




