sábado, 9 de junio de 2007

MARGARITA ESTÁ LINDA LA MAR Y EL VIENTO......

Cariño esta mañana estaba buscando historias bonitas para poder contártelas cuando estuvieras con nosotros y me he acordado de una poesía que tu abuela Elena nos recitaba cuando éramos pequeños tus tíos y yo, es de un señor que se llamaba Rubén Darío. No lo he podido evitar se me han humedecido los ojos al pensar en el cariño tan grande con que mi madre nos la recitaba, ojalá llegues a tiempo para oírla de su boca, pero al menos la recojo aquí para que no olvidarla y que podamos disfrutar de ella juntos.

Gracias madre por dejadme este cuento que poder compartir con mi tesoro!


Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar un cuento:

Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita, Margarita,
tan bonita, como tú.



Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.


Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella
iba sin permiso de papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo:
«¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».


Y el rey clama:
«¿No te he dicho que
el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».

Y ella dice:
«No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice:
«En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.


La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

* * *
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña,
un gentil pensamiento
al que un día te quiso
contar un cuento.

6 comentarios:

widdy dijo...

mi mamá también me lo recitaba cuando era pequeña :) suerte en su aventura paternal!

MARIA DE GRACIA SANZ dijo...

Menuda coincidencia.
Ayer estaba intentando recordar esta poesia para recitarsela a Clara.
Hoy le digo a Avelino que la buscase en Internet, y cuando me la enseña, digo, ¡¡anda!!!!, pero si es Helenita, con las miles de páginas que tiene que haber en internet con este poema y mi amado esposo, que no te conoce de nada, la encuentra en tu página.
Un besito. Graci

Anónimo dijo...

Ay! Ayer estaba tratando de recordar esta poesía que mi mama me recitaba a veces antes de dormir, y la cual tenía años sin ercordar . No pude acordarme de toda, y le llamé para que me la recitara una vez más, hoy tengo 33 y ayer mi madre me la recitó como cuando tenía 3 años, como siempre, cambiando el "margarita" por "Barbarita".... Espero como tú, que mis hijos algún día puedan escucharla de su boca... Que lindo que también a ti te la recitaban... La he vuelto a leer y super cursi casi lloro.... saludos y gracias por postear esa poesía que me transportó a mi niñez.

Bárbara

alexis dijo...

QUE GRAN ALEGRIA ENCONTRAR A QUIENES LES GUSTE ESTA CLASE DE LECTURA PARA SUS HIJOS. SIEMPRE QUE TENGO LA OPORTUNIDAD SE LO LEO A LOS MIOS.
TRATEN DE LEER "LA GUAJA" QUE ME PARECE QUE LES VA A GUSTAR.

Monica dijo...

Cuántos recuerdos me ha traído el volver a leer este cuento. Cuando era muy pequeñita, mi Abuela y yo pasábamos horas y horas contando cuentos y este fue el primero que memoricé y hasta la fecha, unos cincuenta años más tarde, no he olvidado.

Espero que todo vaya de maravilla con ustedes,Juan y Helena.

Saludos desde Canadá.

Virgínia Jorquera dijo...

TAMBIEN A MI HERMANA,A MIS PRIMAS Y A MI NOS CONTABA MI MADRE ESTE POEMA Y AHORA SE LO CUENTA A MI HIJA...LA BELLEZA NO ENTIENDE DE FECHAS NI FRONTERAS...